Las 6 actitudes que debes tener frente a los conflictos laborales

FORMAS DE ACTUAR EN CADA SITUACIÓN DE CONFLICTO

Las claves de éxito para afrontarlas de manera correcta


 Es algo habitual los “malos entendidos” en las organizaciones que derivan en un enfrentamiento entre los distintos miembros de las mismas.

Se entiende como conflicto a todo proceso que comienza una parte (ya sea un departamento o un empleado) y que considera y percibe que otra parte está o puede afectar de forma negativa a algo que le concierne. Ante esta situación se crea un ambiente de desacuerdo entre los miembros de la organización.

Las características más comunes de los conflictos podrían resumirse en dos puntos:

  • Existen dos o más tendencias de comportamiento
  • Aparece la interdependencia negativa, o dicho de otra forma, en un conflicto de intereses , estos son mutuamente excluyentes

El potencial del conflicto se incrementa cuanto más incompatibles son los objetivos de las personas implicadas, cuando los miembros deben intercambiar recursos entre ellos, o existe una interdependencia de las actividades que desarrollan.

Ante la alta probabilidad de qué tener que hacer frente a un conflicto, desde CSConsulting mostramos las seis actitudes para afrontarlo:

1. Evitación

Esta actitud es utilizada cuando la persona no desea rendirse abiertamente y significa aplazar o eludir el conflicto.

Es necesario puntualizar la diferencia entre innación (de forma temporal para recapitular o aclarar determinados conceptos) y retirada (cuando de forma permanente se abandona la discusión)

Algunos ejemplos para este tipo de actitud son: esquivar el problema, guardar silencio, poner excusas o aplazar la pugna, o retirarse de una situación que puede resultar amenazante.

Evitar el conflicto puede ser apropiado cuando la otra parte tiene mayor poder, no hay forma de lograr un resultado positivo, el motivo de la disputa no tiene gran importancia o cuando es más positivo que otras personas acaben resolviéndolo.

El gran inconveniente de apoyarse en esta situación es que solo se está aplazando en el tiempo el conflicto y ello puede derivar en que los problemas se incrementen.

2. Acomodación/Servilismo

Esta actitud se basa en que la persona se amolda al punto de vista del contrario o cede en la disputa. Esta es una conducto no asertiva pero si cooperativa.

Se centra en destacar y enfatizar los aspectos más comunes entre ambos con el fin de satisfacer los intereses de la otra persona, de esta manera no se tienen en cuenta las diferencias existentes.

La acomodación servilismo puede ser apropiada cuando la persona considera que puede estar equivocada, la relación con la otra parte es más importante que el conflicto o  se desea reducir la intensidad del enfrentamiento.

La parte negativa de utilizar esta actitud es, obviamente, que una de las partes renuncia sin obtener nada a cambio, puede causar frustración/resentimiento y produce una pérdida de influencia.

3. Confrontación – Enfrentamiento

En este caso, la persona intentará por todos los medios lograr sus objetivos e intereses a expensas de la otra persona. Utilizará cualquier medio a su alcance para que su postura gane.

Dentro de esta actitud existen dos tipos de conductas:

  • Conductas de lucha directa: se busca disminuir las aspiraciones del oponente a través comportamientos que busquen la discusión (reproches), o realizando acciones orientadas hacia el logro de objetivos, tratando solo los propios e ignorando las necesidades de la otra parte (amenazas)
  • Conducta de lucha indirecta: pretende la búsqueda de los intereses propios sin considerar la del oponente utilizando respuestas diferentes al enfrentamiento directo. Se niegan las evidencias y se forman alianzas con una parte externa al conflicto

Este comportamiento es apropiado cuando se requiere de una decisión rápida, los oponentes tienen dificultades en llegar a acuerdos o  el tema a tratar es más importante que la relación.

Sin embargo tiene la desventaja de que se puede crear un resentimiento y deseo de venganza, pasar de una pequeña discusión a una pelea larga y seria y, finalmente, dañar las relaciones personales.

4. Uso del poder

Cuando una de las partes tiene una posición de autoridad sobre la otra, esta puede resolver el conflicto a su favor.

5. Compromiso

Esta actitud aparece cuando ambas partes ceden para llegar a una decisión aceptable para los dos. El objetivo es resolver parcialmente el conflicto, y de manera oportuna y favorable encontrar una solución que satisfaga a cada uno de los afectados. Si en esta conducta una de las partes tiene más poder que la otra, resultará inapropiado. Sin embargo, si se hace con personas de igual poder será la más adecuada.

6. Estilo Integrativo – Colaborativo

Dicha postura se centra en buscar un acuerdo que cumpla las aspiraciones de ambas partes. Resulta asertiva y cooperativa. El conflicto implica un intercambio abierto de información acerca de las preferencias de ambas partes o las ideas de cada una de ellas para tratar de encontrar una solución favorable a las las partes implicadas


En cualquier caso, la mejor forma de evitar conflictos laborares es convivir diariamente de la manera más correcta y respetuosa con el resto de los miembros de la organización.

Si deseas leer sobre gestión de equipos y el valor de los trabajadores, aquí te dejamos varias entradas que ¡¡te encantaran!!

La libertad de acción de los empleados: http://www.csconsulting.es/2016/07/11/el-dia-que-deje-a-los-empleados-hacer-lo-que-quisieran/

El talento de los trabajadores: http://www.csconsulting.es/2016/06/28/gestio-talento/

La fortaleza de los equipos: http://www.csconsulting.es/2016/07/07/cuando-22-no-suma-4/

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